Seguro de responsabilidad civil: mantén tu tranquilidad y protege tu patrimonio frente a posibles reclamaciones

La cobertura por responsabilidad civil en el seguro del hogar es una de las más relevantes, ya que hace posible que la compañía aseguradora cubre los daños, tanto personales como materiales, que el asegurado le cause a terceros. Gracias a esta cobertura si, por ejemplo, hay una fuga de agua en tu casa que causa daños al vecino de abajo, tú tendrás que pagar nada. A diferencia del seguro del coche, cuya contratación sí es obligatoria, en ningún caso es obligatorio contratar un seguro del hogar, aunque sí es muy recomendable hacerlo. De lo contrario, cualquier daño que afecte a terceros puede poner en serio riesgo tu patrimonio.

Responsabilidad civil en el seguro del hogar

Esta cobertura cubre los daños a terceros, tanto materiales como personales.

  • Daños materiales: la compañía aseguradora cubre los objetos, partes de otros inmuebles y todos los elementos que dañes tú o tu vivienda (responsabilidad inmobiliaria) para que sean reparados y luzcan de la misma forma que antes de que se produjera el siniestro. Incluye paredes, techos y suelos, además de otros elementos decorativos, como muebles o espejos. Por supuesto, su desperfecto o rotura tienen que haber sido causados directamente por ti o tu vivienda.
  • Daños personales: los daños personales son aquellos en los que, tal y como su propio nombre indica, están involucradas personas, ya sea como causantes o víctimas del daño. Estos incidentes también están cubiertos por la responsabilidad civil en un seguro del hogar. En líneas generales, se engloban todos los actos que puedas provocar tanto tú como titular del seguro como tus familiares o habitantes de la vivienda.

La cobertura por responsabilidad civil es una de las más utilizadas a diario por los asegurados. El motivo es que los daños a terceros en una vivienda son muy comunes. Aunque no tengas vecinos, el seguro de responsabilidad civil sigue siendo muy útil y, por lo tanto, recomendable.

La definición de daños a terceros no se refiere únicamente a las personas que viven en tu edificio, sino que se extiende a cualquiera. Por ejemplo, un peatón que pasa por debajo de tu terraza y se le cae una de tus macetas encima. En este caso, el seguro de responsabilidad civil es fundamental para que no tengas que asumir importantes gastos económicos en cobertura de daños e indemnizaciones.

Limitaciones

De la misma manera que el resto de pólizas que ofrecen las compañías aseguradoras, el seguro de hogar tiene una serie de limitaciones que conviene conocer. Algunas especifican que cubren todos los gastos que se pueden derivar de este tipo de daños, tanto materiales como personales, como las fianzas e indemnizaciones judiciales.

Los daños causados por el propio uso de la vivienda asegurada y los ocasionados por los elementos comunes del edificio donde está situado el inmueble. Si estás haciendo obras en casa y tienes todos los permisos para llevarlas a cabo, los daños que puedan generarse a consecuencia de la reforma también están cubiertos por el seguro de responsabilidad civil.

Y, si el piso está alquilado, en el caso del que el inquilino suscriba un seguro de hogar a título personal, estará cubierto cuando se produzca un siniestro de manera accidental.

Por último, cabe señalar que, al igual que el resto de coberturas, la responsabilidad civil está asegurada por una cantidad concreta, que aparece reflejada en la póliza y de la cual depende la prima a pagar. Si la cuantía económica es demasiado ajustada, puede que en caso de siniestro no sea suficiente para cubrir los daños y tengas que pagar de tu bolsillo todo lo que supere la cantidad asegurada.

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